Abdominoplastia convencional
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¿Qué es la abdominoplastia convencional?
Es una cirugía destinada a retirar el exceso de piel y grasa del abdomen, y a corregir la diástasis de los músculos rectos, que puede aparecer tras embarazos o fluctuaciones de peso. A menudo se acompaña de la reparación de hernias umbilicales o de la línea media.
¿Cuándo se recomienda?
Indicada en casos como:
- Abdomen con exceso de piel y flacidez tras embarazos o grandes cambios de peso.
- Diástasis muscular confirmada clínicamente o por ecografía.
- Presencia de hernias asociadas en la pared abdominal.
¿Cómo es el procedimiento?
- Se realiza bajo anestesia general.
- Se elimina piel y grasa entre el ombligo y el pubis.
- Se refuerzan los músculos rectos mediante una plicatura central.
- En casos necesarios, se reparan hernias detectadas.
- Se reposiciona el ombligo para un resultado natural o se realiza un nuevo ombligo
- La cicatriz queda oculta en la línea del bikini.
Recuperación
- 1 noche de ingreso (en algunos casos 2 noches).
- Faja abdominal durante 4-6 semanas.
- Caminar encorvada los primeros días.
- Actividad habitual a las 2 semanas, ejercicio físico a las 6-8.
- Resultado visible progresivo, con mayor definición a partir del tercer mes.
¿Qué diferencia el enfoque de la Dra. Marel Gómez?
Cada abdomen cuenta su historia. Evalúo en profundidad no solo el exceso de piel, sino también la estructura muscular interna. Mi objetivo es ofrecer un resultado duradero, con una cicatriz baja y bien diseñada, corrigiendo lo funcional y lo estético con la menor agresión posible.
Casos Reales
Después de mis embarazos, ni el ejercicio ni las cremas pudieron con mi abdomen”
Tuve dos embarazos seguidos. Aunque recuperé el peso, la barriga seguía ahí: flácida, con pliegues y una piel que no respondía a nada. Lo intenté todo: dieta, abdominales, tratamientos… pero no había vuelta atrás.
En la consulta con la Dra. Marel Gómez entendí que lo mío no era grasa, era un músculo separado, una piel que había perdido elasticidad y una cicatriz que podía mejorarse.
Me sometí a una abdominoplastia convencional. Quitamos el exceso de piel, reforzamos los músculos y dimos forma al ombligo. La recuperación fue progresiva, pero cada día valió la pena.
Hoy tengo un abdomen que se siente firme, plano y mío otra vez. Es como cerrar un ciclo con mi cuerpo.
– Laura
“Las historias compartidas en esta web están inspiradas en experiencias reales de pacientes atendidos por la Dra. Marel Gómez. Los nombres e identidades han sido modificados para proteger su privacidad, manteniendo el respeto y fidelidad al proceso vivido”
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